UN SUEÑO

imatge de la montaña Everest

Ahir vaig escriure una altra historia (es molt llarga) però aquest cop en castellà avere que us sembla:

EL SUEÑO

Alex vivía en una pequeña isla llamada Guam en el pacífico occidental que formaba parte del archipiélago de las Marianas.

Como cualquier niño Alex iba a la escuela, pero el pequeño pelirrojo no prestaba atención a clase desde los 2 años y la maestra se veía obligada a echarle de clase. El caso es que ese niño de 9 años, feliz, que vivía en Guam no sabía escribir, no sabía nada, incluso no sabía que existían más países en el mundo.

Un dia su madre le dijo que había muchos más sitios como Guam, más de un millón, entonces Alex se emocionó un montón porque Guam le gustaba mucho y si había tantos sitios como aquel le gustaría visitarlos.

Durante muchos siglos la única comunicación que Guam había tenido con el exterior había sido con globos aerostáticos.

Alex dijo que saldría de aquella isla y que vería mundo, su madre le dijo que no porque no se podía espabilar el solo apenas sabía hablar, pero su padre confiaba en su hijo y le dio un reloj que tenía grabadas las letras Sir W. Fogg su tataratataratatara abuelo.

Pasaron los días en Guam y Alex decidió esa misma noche que se iba de Guam y se subió a un globo destinado a Namache, en Nepal, lo que Alex no sabía era que ese pueblo era el más cercano a la montaña más grande del mundo el inigualable Everest.

Alex se bajó del globo con su reloj en la mano, en ese aeropuerto había un gran reloj y le cambió la hora al suyo.

Alex otra cosa no, pero era muy muy alto, un hombre lo miró y le dijo: tú vienes en mi grupo y dos segundos después le señaló una tienda de equipaje para escalada y le dijo veo que no tienes dinero – ya – le contestó Alex mirando al suelo – te lo prestaré – dijo el hombre con una etiqueta en el jersey que ponía guia.

Alex asintió con la cabeza y compró todo el equipaje.

– Quedan 10 horas, descansa – le dijo el guía.

Alex aún no sabía que estaba pasando cuando se giró y vió la cosa más grande que había visto y vería nunca: el grandísimo y anchísimo Everest. Alex se cayó al suelo de lo grande que era, parecía que se le iba a comer, entonces encontró un grupo de excursionistas muy preparados y pensó que les podría pedir un poco de información, se sentó en la mesa y le ofrecieron una cerveza, entonces comprendió que le estaban tomando por un adulto. Alex se quedó quieto sin decir nada y ellos entendieron que no quería.

Eran las 4:00 de la mañana y despertaron, era la hora. El guía le levantó y se lo llevó con resto del grupo y Alex se dió cuenta que estaba a punto de subir el gran Everest!!!

4 horas después llegaron al primer campamento de los 5 que había y Alex iba a rastras por el suelo, nunca había caminado tanto.

Mientras tanto sus padres filtraron a la prensa todo lo que había pasado y que estaba subiendo al Everest.

Por todas las pantallas del mundo salió aquella noticia, como cuando el hombre pisó la luna.

Claro que al Everest, al campamento 1, no había llegado la noticia.

Pasaron los dias y Alex llego al campamento 2, veía personas heridas, incluso muertas bajando y que no lo habían conseguido.

En casa a sus padres estaban preocupados pero con todo el mundo literalmente apoyándolos y su padre dijo: -él sabe algo que nosotros no sabemos- y no paraba de repetirlo.

Mientras, Alex había llegado al campamento 3, vió que le faltaba el oxígeno y el guia le pasó un depósito de oxígeno diciendo – solo un poco -.

De los 20 en el grupo que que eran solo quedaban 11 Alex empezó a comer y 5 minutos después lo arrancaron de el tronco donde comía y le dijeron que se iban, Alex se levantó con los ojos como platos pero al final asintió y siguió al campamento número 4.

Mientras en Guam sus padres no tenían noticias de él durante 12 días.

Alex estaba a punto de llegar al campamento 4 cuando el guía vió que tenían que escalar una pared de hielo para llegar y así lo hicieron.

El último fue Alex que no sabía hacerlo, lo intento una y otra vez pero no le salía y sus compañeros se reían de él, pasaron 2 horas, sus compañeros se habían ido pero el guía seguía ayudándole y diciéndole dónde tenía que poner los pies hasta que Alex se cansó y corrió como un atleta y lo hizo todo de una vez y ahí estaba el guía que confiaba en él, ahí estaba el que se había quedado 2 horas esperando y ayudándole.

Alex entró en la cabaña pero no estuvo mucho tiempo porque le llamaron, lo que pasaba era que ese campamento, el último para llegar a la cima, era el único que tenía teléfonos satelitales y todos se había enterado de lo que pasaba y entonces le dijeron que le ayudarían a bajar, pero Alex corrió hacia el camino de la cima diciendo que él no bajaba hasta tocar la cima, entonces el guía lo cogió por la mochila y le dijo – te acompaño – Alex asintió y fue el único que se dispuso a subir con el guia y los otros bajaron.

Mientras, sus padres recibieron información de la prensa y se enteraron de que su hijo iba a subir a la cima, pero ese era el camino más difícil.

Alex iba de noche con el guía, él no veía nada pero el guia le arrastraba por la nieve helada que le daba en la cara, cuando el sol salió por el horizonte entonces el guía le dijo que mirara arriba, Alex lo hizo y vio un montón de pañuelos de colores como los de los magos.

Ahí estaba, menos de 100 personas habían podido colgar un pañuelo como ese y de todos esos millones de personas que vivían en la tierra él iba a ser reconocido por todos ellos, él no lo podía creer, ese había sido su sueño, ser alguien reconocido no alguien que vive en una isla que seguro que vosotros no sabíais que existía.

Cogió la bandera, esta bandera:

es bonita verdad? vale, vale ya sigo cogió la bandera y la ató muy fuerte al cordón, se hizo una foto, que toda persona en el mundo la vio gritando: ha subido, ha subido!!! pero sus padres lo gritaron más fuerte que nadie.

Luego bajó pero eso es otra historia que explicaré.

Llegaron abajo y 400.000 personas, incluida su familia, le dieron un fuerte abrazo y cuando volvieron Guam nunca fué el mismo, se conocía tanto como Estados Unidos y así acaba esta historia.

FIN.

Inspirado en el primer hombre que logró conquistar el techo del mundo sin preparación previa el hombre que logró su sueño el grandioso Nadir Dendoune el número 93!!! 

Inspirado en el hombre que subió a la cima del mundo sin oxígeno, el hombre que también cumplió su sueño pero de una manera diferente, el inigualable 

Reinhold Messner y en esa época medicos y cientificos decian que era imposible para el ser humano

y finalmente inspirado en el hombre

que fue el primer catalán en tocar la cima y también con el récord de hacerlo en 26h y subió 2 veces porque dijo que la primera lo había hecho demasiado lento, el inigualable y un ejemplo a seguir, Kilian Jornet

3 comments

  1. M’agradat molt. Genial com has desenvolupat la història, m’ha recordat la peli Everest. També penso que l’Alex hauria de mirar com va pujar a l ’Everest el Kilian Jornet, aquest si que sap

  2. Quina historia més bonica Max! No se m’ha fet gens llarga. Això si, m’han agafat moltes ganes d’anar a la muntanya (però a l’Everest no, que és molt alt) 🙂

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